Como saben, la mesa directiva del Consejo Político Federado, a partir de una interpretación diferente a la de la Comisión de Ética, pospuso la realización de la Asamblea Nacional para el 31 de mayo del año en curso. Sin embargo, la actual dirigencia decidió realizarla el 30 de marzo, pretendiendo prácticamente una refundación del partido, usurpando un proyecto que nos pertenece a much@s, y sobre todo a l@s ciudadan@s que votaron por la opción alternativa de Alternativa Socialdemócrata.
Hemos presentado las impugnaciones pertinentes para la nulidad de la Asamblea Nacional y las de algunos estados, incluido el D.F. por diversas anomalías. En el último caso, por la expulsión violenta de la mayoría de sus integrantes. Esto ha implicado visitas a las y los magistrados, así como a las distintas autoridades del IFE. A estos últimos, con la petición de no reconocer ningún nuevo comité hasta la resolución de los litigios.
En general. hemos encontrado muy buena respuesta y gran sensibilidad a lo que está pasando en nuestro partido. Cabe decir que nuestro abogado en asuntos electorales, junto con el equipo jurídico interno, ha demostrado gran competencia. Por señalar unos ejemplos, cuando logramos la realización de la asamblea nacional que le regresó la representación a 11 comités estatales, o también en el litigio a favor de la interpretación del artículo 41 de los nuevos estatutos, que garantiza la representación de todos los estados en la asamblea nacional, independientemente de si alcanzan o no, el número mínimo de CAPs. El ganar este último litigio les da la posibilidad de participación con delegación a 7 estados de la República que la actual dirigencia pretendía dejar fuera. (Zacatecas, Chihuahua, Quintana Roo, Tabasco, Sonora, Sinaloa, Guanajuato).
Uno de los argumentos fuertes de porqué la nulidad de la asamblea del D.F. implica la nulidad de la asamblea realizada el 30 de marzo, es que el diferimiento de la fecha para su celebración, promovido por la mesa directiva del Consejo Político para el 31 de mayo no se acató, por un dictamen de la Comisión de ética que no tiene atribuciones de mandato. Otro, tiene que ver con tres puntos donde los nuevos estatutos son muy claros para garantizar la vida democrática de nuestro partido:
Primero: Nadie puede formar parte del Comité Ejecutivo Nacional si no es representante ante la asamblea nacional. El hecho de que nuestra corriente ganara el D.F., como hubiera sucedido si no nos expulsan con violencia, implicaba, si no se daba una negociación adecuada, que más del 70% de los que hoy se dicen integrantes del comité ejecutivo, no hubieran sido electos como representantes a la asamblea nacional y por tanto, quedaban imposibilitados para ser parte del CEN. Es decir, el problema no es quién iba ganando lo nacional, sino cómo apoderarse a toda costa de la del D.F. para poder aspirar a ser parte del Comité Ejecutivo Nacional.
Segundo: La elección de las Comisiones Autónomas requiere del consenso de las dos terceras partes de la asamblea. El dicho, reiterado una y otra vez, de que representamos sólo el 20% era, ahora sabemos, el porcentaje que nos dejarían, a partir, primero de su acuerdo con la presidenta de la comisión de elecciones, para dejarles pasar a todas las trampas y a nosotr@s, ponernos todas las trabas en el registro de caps. y segundo, con el atraco a la asamblea del D.F., planeado con mucha antelación, donde, como lo vivimos, estuvieron dispuestos a utilizar cualquier método para impedirnos ganar.
Lograr lo anterior hace posible elegir comisiones a modo, cómplices, amigos y socios, pues para la refundación-usurpación del partido, se requería de este tipo de comisiones, (como las que hasta hoy hemos tenido), de manera que respondan sólo a las instrucciones de la dirección nacional. De concretarse estas maniobras, se construye un escenario donde la militancia no tendrá ninguna posibilidad de: 1. Defender sus derechos, será castigada o expulsada ante cualquier disidencia; 2. Pedir, exigir, que le rindan cuentas y se haga un manejo transparente y no discrecional de los recursos y 3. Tener la seguridad de que no hacen fraude cuando se deban renovar dirigencias. (Recordemos que todavía viene la elección de comités municipales, y las asambleas en los 7 estados pendientes)
Tercero: Toda reforma estatutaria también requiere el consenso de las dos terceras partes de la asamblea. La reforma de nombre, logo, integrantes del CEN y otras tantas no hubiesen sido posibles.
Estos tres asuntos fueron los que motivaron el asalto a la asamblea del D.F.
Consideramos que los tribunales electorales del D.F. y el Federal, tomarán en cuenta estos aspectos, porque los juicios interpuestos se refieren a la protección de derechos políticos de los ciudadanos y por lo que les he ido señalado, se concluye que derechos de militantes han sido impedidos. Como todo está vinculado, pues cada asamblea estatal y su resultado le da o le quita a unos o a otros militantes posibilidad de representación para tomar parte de decisiones que podrían cambiar el rumbo de las cosas, si se declara ilegal una de las asambleas estatales, (sobre todo una tan crucial como la del D.F.) se fortalecen los alegatos para la anulación de la asamblea del 30 de marzo. No se trata de quién iba ganando o no la dirección nacional, pues esto ni siquiera es asunto de la asamblea nacional, sino del consejo político, y este es también parte de los argumentos.
Como les platico al principio, nuestros esfuerzos están concentrados en estas labores jurídicas y políticas para dar el soporte y las pruebas necesarias para fortalecer nuestros argumentos y con ello evitar lo que ha sucedido.Por último, les informo que he estado visitando algunos estados cercanos y me quedo con la gratísima experiencia de comprobar que no ha decaído el ánimo y las ganas de trabajar para alcanzar nuestros objetivos de transformación social a través de la política. Tengo la certeza que en el resto de la República seguimos de pie con la seguridad de recuperar los espacios que nos pertenecen, ni más ni menos, y así seguir trabajando con creatividad e imaginación para mantener vivo nuestro proyecto.
Sin duda, la opinión pública está de nuestro lado. Contamos con el apoyo de muchas personas que quieren una Alternativa real para México. Esto nos da ánimo y debemos estar a la altura de su confianza.